Viajes de negocios en 2026: más gasto, pero nuevas barreras complican el panorama global

Viajes de negocios en 2026: más gasto, pero nuevas barreras complican el panorama global

El sector de los viajes de negocios entra en 2026 con señales claras de recuperación, pero también con nuevos desafíos que podrían frenar su crecimiento. La tendencia es positiva: el gasto corporativo global se incrementará en torno a un 12%, reflejando un renovado impulso tras años de incertidumbre.

Este crecimiento no es aislado. De hecho, el 84% de las empresas prevé aumentar o mantener su presupuesto en viajes respecto a 2025, lo que confirma una recuperación sostenida del sector.

Además, el volumen de desplazamientos también muestra señales de mejora. Cerca de un tercio de los profesionales estima que los viajes crecerán en torno a un 14%, lo que indica que la actividad corporativa presencial sigue siendo clave para cerrar negocios, fortalecer relaciones y expandirse internacionalmente.

Sin embargo, este optimismo convive con preocupaciones cada vez más relevantes.

El principal freno no es económico, sino regulatorio. Las restricciones fronterizas y los requisitos de entrada —especialmente en destinos como Estados Unidos— se están convirtiendo en uno de los mayores obstáculos para las empresas.

El 65% de los profesionales del sector identifica los visados y permisos de entrada como un problema crítico, mientras que tres de cada cuatro muestran preocupación por el endurecimiento de normativas como el sistema ESTA.

Este contexto está empezando a cambiar las decisiones estratégicas de las empresas. Algunas ya están considerando reducir sus viajes a ciertos destinos o trasladar reuniones a otros países con menos barreras regulatorias.

A esto se suma otro factor clave: el costo. El 70% de los responsables de viajes señala la asequibilidad como una de las principales preocupaciones, lo que refleja un entorno donde los presupuestos crecen, pero también lo hacen los precios.

En paralelo, la seguridad del empleado y la eficiencia operativa siguen siendo prioridades. Las empresas no solo buscan viajar más, sino hacerlo mejor, optimizando rutas, costos y tiempos.

Incluso la Inteligencia Artificial empieza a jugar un papel importante en este contexto. Herramientas de análisis predictivo y optimización de precios están ayudando a las organizaciones a tomar decisiones más estratégicas sobre cuándo, cómo y a dónde viajar.

La conclusión es clara: los viajes de negocios están de vuelta, pero en un entorno mucho más complejo.

Ya no basta con tener presupuesto. Ahora, las empresas deben navegar entre regulaciones, costos y riesgos para mantener su movilidad global.

Porque en 2026, viajar por negocios no solo es una inversión… es también una decisión estratégica cada vez más desafiante.